
Dos mujeres fueron víctimas de un doble homicidio en Rosario perpetrado por individuos armados a bordo de una motocicleta
Dos mujeres fueron víctimas de un doble homicidio en Rosario perpetrado por individuos armados a bordo de una motocicleta
En la penumbra de la madrugada rosarina, el destino de dos jóvenes mujeres se vio truncado por la siniestra intervención de tiradores en moto. El lunes, minutos después de las 4:00 a.m., el ruido ensordecedor de disparos resonó en la zona sudoeste de Rosario, específicamente en la intersección de Francia y Presidente Quintana.
Los primeros en responder fueron agentes de la Unidad Regional II de la Policía local, quienes, alertados por los estampidos, se lanzaron tras una motocicleta que huía a toda velocidad por las calles. En su estela, los sospechosos arrojaron un objeto en su intento de escapar, desencadenando así una persecución.
Simultáneamente, otros efectivos llegaron al lugar del horror, donde encontraron a dos mujeres tendidas en el suelo, sus cuerpos marcados por las implacables balas. El equipo médico del SIES confirmó la fatalidad de las heridas infligidas durante el ataque, dejando en la vía pública el eco de vidas truncadas, ambas apenas rozando la mayoría de edad.
El fiscal Patricio Saldutti, en las primeras horas del día, confirmó el macabro hallazgo de ocho vainas servidas de calibre 9 milímetros, testigos mudos del caos nocturno. Aún sin nombre, las jóvenes víctimas fueron abordadas por los criminales mientras surcaban las calles a bordo de su moto.
La implacable mano de la ley no tardó en alcanzar a los presuntos perpetradores. En la intersección de Francia y Ovidio Lagos, fueron finalmente detenidos, señalados por testigos como los autores de tan execrable crimen. Además, la Policía descubrió que el objeto arrojado durante la huida no era más que un arma homicida, una pistola que ahora servirá como prueba en la búsqueda de justicia.
El velo de misterio que envuelve este trágico episodio se despliega ante los ojos de la investigación, mientras la ciudad de Rosario, consternada, busca respuestas ante la brutalidad que ha empañado sus calles.