
Fin de la era del home office: 83% de los empleadores retomó la presencialidad por techo tecnológico propio
El 64% plantea que "el espíritu de equipo" es lo que se pierde en el home office
La oficina vuelve a ganar protagonismo, impulsada por la cultura corporativa, la necesidad de cohesión y decisiones estratégicas de costos y estructura.
El 83% de los argentinos trabaja hoy de manera totalmente presencial, si bien la mitad reconoce que preferiría combinar días en la oficina y home office.
El trabajo 100% remoto es minoritario: apenas el 5% lo ejerce actualmente y solo el 8% lo elegiría como modalidad ideal, según el último informe de Randstad, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
De estas encuestas de las consultoras de RRHH, se cruzan datos que a veces hablan por sí solos. Como que casi 9 de cada 10 trabajadores aseguran estar listos para adaptarse a la IA, pero sienten que saben más que lo que sus empresas les enseñan, según surge del informe Tendencias Laborales 2026 de Adecco Argentina e incluye la mirada de Delfina Fernández, líder de la División Technology.
De ahí que se impongan propuestas empresarias centradas en desarrollo, capacitación y experiencia laboral, pero aplicadas al upskilling, la transparencia y la participación de sus equipos, que la presencialidad permite asegurar la implementación.
En muchos casos, afirman los especialistas, las propias firmas se encuentran más atrasadas en la incorporación de la inteligencia artificial a sus procesos que el propio personal que lo deberá ejecutar.
Lo cierto es que cinco años después del boom, el teletrabajo no desaparece, pero tampoco conserva el aura transformadora de 2020.
Se consolida como parte del menú organizacional, aunque cada vez más regulado y menos idealizado.
Cultura corporativa
La oficina vuelve a ganar protagonismo, impulsada por la cultura corporativa, la necesidad de cohesión y, en algunos casos, por decisiones estratégicas vinculadas a costos y estructura.
La duda en las organizaciones y en el personal capacitado, muchas veces por encima de los propios empleadores, reside ahora en si se sabrá gestionar esa transformación sin volver a reproducir los errores del pasado, ni en el living ni en el escritorio.
Aparece otro condicionante desde el punto de vista del empleado, un estudio elaborado por la Comunidad de Mujeres en Negocios de UdeSA detectó que el regreso intensivo a la presencialidad no solo incrementa el cansancio de las personas, sino que además no mejora los niveles de productividad.
El 86% señala que el trabajo remoto tiene un impacto positivo en el bienestar general, el 88% sostiene que la presencialidad eleva el cansancio semanal o que el 78% se percibe más productivo trabajando en remoto, entre otros.
Vuelco hacia la presencialidad
Sin embargo, un informe reciente de Resume Builder —realizado sobre casi 1000 líderes empresariales en Estados Unidos— anticipa que una de cada tres compañías planea eliminar por completo el trabajo remoto en 2026.
Casi la mitad espera que su personal asista al menos cuatro días por semana a la oficina.
Las razones declaradas son claras:
64% menciona el “espíritu de equipo”.
62% afirma que el trabajo cara a cara acelera resultados.
45% busca justificar el costo de oficinas ya contratadas.